lunes, 1 de septiembre de 2014

LA IMPORTANCIA DEL TESTIMONIO (IX TEMA)

SALUD Y BENDICIONES MIS HERMANOS CATEQUISTAS, HOY PRESETAMOS CON MUCHO CARIÑO UN TEMA QUE NOS LLEVA A REFLEXIONAR AQUELLAS HERMOSAS PALABRAS DE UN GRAN SANTO PREDICADOR Y DOCTOR DE LA IGLESIA, SAN ANTONIO DE PADUA, QUIEN DECÍA: “EL PEOR ERROR DE UN CRISTIANO ES CREER PERO NO VIVIR LO QUE CREE…”, QUE EL TESTIMONIO DE NUESTRAS VIDAS SEA LA MEJOR CATEQUESIS EN NUESTRAS PARROQUIAS. BENDICIONES. PBRO. JUAN CARLOS GÓMEZ YANEZ.
 LA IMPORTANCIA DEL TESTIMONIO (IX TEMA)

La fe se transmite  a través del testimonio y el ejemplo. Si revisamos nuestra historia seguramente podremos recordar varias personas que, mediante su testimonio de vida, nos acercaron al misterio del Dios de la Vida. Muchas veces no han sido grandes intelectuales los que nos han enseñado el rostro de Dios sino personas sencillas, muchas de ellas en el hogar, el colegio, el barrio, la misión...
A la hora de transmitir la fe y contagiar a los demás la alegría del evangelio la herramienta más eficaz es el propio ejemplo.
Con mis obras te mostraré mi fe.
«Hermanos, si uno dice que tiene fe, pero no viene con obras, ¿de qué le sirve? ¿Acaso lo salvará esa fe? Si un hermano o una hermana no tienen con qué vestirse ni qué comer, y ustedes les dicen: “Que les vaya bien, caliéntense y aliméntense”, sin darles lo necesario para el cuerpo, ¿de qué les sirve eso? Lo mismo ocurre con la fe: si no produce obras, muere solita. Y sería fácil decirle a uno: “Tú tienes tu fe sin obras. Muéstrame tu fe sin obras, y yo te mostraré mi fe a través de las obras”. Sant. 2, 14-18
El testimonio de vida, principal recurso pedagógico del catequista.
La carta de Santiago es muy clara al plantear la necesidad de acompañar la fe con obras que la muestren y lleven a la vida práctica. El catequista, como servidor de la Palabra y pedagogo de la fe debe recordar siempre estas sencillas enseñanzas.
Lo que enseñamos con el ejemplo no se olvida fácilmente. La pedagogía de Jesús está llena de gestos y actitudes. Si recorremos los evangelios son muchas las ocasiones en que su manera de vivir despierta interrogantes en los discípulos, y esos interrogantes (profundos, existenciales) abren el camino al don de la fe.
Es común encontrar a muchos catequistas preocupados por la necesidad de actualizar sus recursos para enseñar el evangelio. Y es muy bueno que así sea, pues implica una toma de conciencia de su misión y responsabilidad. Pero a veces los recursos están más cercanos de lo que esperamos.
¿Por qué no planificar algunos encuentros de catequesis alrededor de acciones solidarias?
Los frutos de la sabiduría se aprecian en la conducta, nos enseña el mismo Santiago unos párrafos más adelante que la cita señalada más arriba (Sant. 3, 13)
La forma de vivir del catequista, su manera de ser-para-los-demás, el ejemplo de su entrega y su servicio son herramientas privilegiadas para la transmisión de la fe. Quien ha de confiar y creer en una persona que no muestra con su vida lo que enseña con sus palabras. Vivimos un tiempo histórico en el que las palabras están muy devaluadas.
Estamos acostumbrados a escuchar grandes discursos y promesas de cambio... que quedan en la nada e incrementan el escepticismo de la gente. Por esto es tan importante enseñar con los hechos y el testimonio. Además de seguir los pasos del Señor, que pasó haciendo el bien y nos enseñó con su vida, respondemos a una situación histórica.
En los cursos y talleres para catequistas, cuando hablemos de estos temas, siempre dejemos estas interrogantes:
• ¿Cuántos libros de Santos has leído?
• ¿Qué recuerdas de ellos?
• ¿Por qué sus enseñanzas del evangelio son tan transparentes?
En la enseñanza de la fe es necesario siempre volver a lo simple, a la sencillez del evangelio vivido todos los días... que tal vez sea mucho más exigente y comprometido que hablar con palabras complicadas y difíciles.
Para rumiar el texto y rezar la vida
La importancia del testimonio
Relee las palabras de la carta de Santiago.
• ¿Qué te ha llamado la atención?
• ¿Puedes relacionar el texto con tu vida personal y de catequista?
• Tus obras... ¿serían capaces de generar fe y adhesión a Jesús en los demás?
• ¿Qué obras concretas debes vivir como catequista comprometido en el anuncio y transmisión del evangelio de Jesús?
• ¿Qué cambios debes hacer en tu manera de hacer catequesis para incorporar lo que la Palabra de Dios nos señala?

ORACIÓN
Mis manos abiertas
Enséñame Señor
a vivir mi fe todos los días,
en las cosas sencillas y cotidianas.
Enséñame Señor
a transmitir mi fe todos los días
con gestos sinceros, con manos abiertas.
Enséñame Señor
a contagiar a otros
el espíritu del Evangelio.
A hacer el bien para que venga el Reino.
Enséñame Señor
a ser un espejo de lo que creo,
A mostrar con mis obras
La fe que da sentido a mi vida.
Que así sea, Señor.

SOY TESTIGO DE JESÚSSOY TESTIGO DE JESÚS

LA SABIDURÍA DEL CATEQUISTA (VIII TEMA)

SALUD Y BENDICIONES MIS HERMANOS CATEQUISTAS, COMENZAMOS EL AÑO DE LA FE CON LA SABIDURÍA, EL PRIMERO DE LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO QUE DEBEMOS BUSCAR PARA SER BUENOS DISPENSADORES DE LOS MISTERIOS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. ESTE DOMINGO LA PALABRA DEL SEÑOR VA A HABLAR DE NUESTRA FE, LA CUAL SE DEBE LLENAR DE LA SABIDURÍA DE DIOS PARA PODER DAR LUZ PARA SÍ Y PARA LOS DEMAS. LA LÁMPARA REPRESENTA NUESTRO CUERPO, NUESTRA VIDA, NUESTRO SER, SERÁ OSCURA, VACÍA, SECA Y HUECA SI NO SE LLENA DE ACEITE PARA QUE PUEDA SER ENCENDIDA. ADEMÁS, NO BASTA SÓLO CON LLENARLA DE ACEITE, QUE ES LA SABIDURÍA, ES NECESARIO QUE SE TENGA ACEITE DE MÁS PARA QUE NUNCA SE NOS AGOTE, NUNCA NOS FALTE Y NUESTRO MAESTRO NUNCA NOS SORPRENDA VACÍOS CUANDO VENGA A INVITARNOS A SU GRAN BANQUETE, EL CUAL PODEMOS DISFRUTAR DESDE YA EN CADA EUCARISTÍA. HERMANOS, LA FE SE ALIMENTA CON LA SABIDURÍA DE LA PALABRA DE DIOS, PERO SE MANTIENE Y FORTALECE EN LA CONFESIÓN Y LA COMUNIÓN, QUE USTEDES Y YO PODAMOS LLENARNOS DE LO BUENO, SABROSO, VERDADERO, NOBLE Y JUSTO QUE DIOS NOS BRINDA CADA DÍA. RECUERDEN, EN LA CATEQUESIS EL PRIMER BENEFICIADO Y QUIEN MAS SE ENRIQUECE ES EL MISMO CATEQUISTA, SI ACEPTA Y COLOCA EN PRÁCTICA EN SU VIDA TODO LO APRENDIDO Y REFLEXIONADO EN CADA ENCUENTRO CATEQUÉTICO. QUE DIOS LES BENDIGA MIS HERMANOS CATEQUISTAS. PBRO. JUAN CARLOS GÓMEZ YANEZ.

LES RECUERDO QUE EL 05 DE NOVIEMBRE, A LAS 8:00AM, NOS ENCONTRAREMOS EN LA PARROQUIA SANTÍSIMO SALVADOR, PARA COMPARTIR LA HERMOSA EXPERIENCIA DE HACERNOS DISCÍPULOS DE CRISTO. MUCHAS GRACIAS. NO OLVIDEN COMENTAR, ETIQUETAR Y COMUNICAR ESTE MENSAJE A TODOS LOS CATEQUISTAS DE NUESTRA HERMOSA DIÓCESIS DE SAN CRISTÓBAL. BENDICIONES.!!!

LA SABIDURÍA DEL CATEQUISTA (VIII TEMA)

La sabiduría del catequista
En todo el país se encuentran catequistas con muchísima y profunda espiritualidad. Muchos de ellos, sencillas mujeres y hombres del pueblo, que enseñan con su testimonio y ejemplo la sabiduría de una vida enraizada en la palabra de Dios.

Feliz la persona que busca la Palabra
Este domingo la primera lectura nos llamará a buscar la sabiduría para llenar las lámparas de nuestras almas. «Feliz el que se dedica a la sabiduría y puede responder al que lo interroga; que hace suyos los caminos de la sabiduría y profundiza sus secretos; que sale a cazarla y acecha su paso; que mira a través de sus ventanas y escucha a su puerta; que instala su tienda al lado de su casa y clava las estacas en sus muros. Pone su tienda en manos de la sabiduría y se queda en esa feliz morada. Deja a sus hijos bajo su protección y se tiende al abrigo de sus ramas; lo protege del calor y él se instala en su gloria.» Eclo. (Sir.) 14, 20-27

La Palabra, cimiento de la vida del catequista
Este pequeño texto, escondido en uno de los libros sapienciales de la Biblia, nos ayuda a pensar en el alimento que nutre la vida de un catequista. El autor alaba a la persona que se dedica a la sabiduría, que para el pueblo de Israel estaba contenida en la Palabra de Dios. Ella brinda respuestas de vida y nos orienta para vivir el proyecto de Dios.
El texto invita a acercarse a la Palabra, a profundizar en su lectura, para descubrir significados siempre nuevos. ¡Quién puede decir «ya conozco la Palabra»! Si el mismo Dios nos sale al encuentro cada vez que la leemos con apertura de corazón y sencillez.
La Palabra nos ayuda a comprender la vida que vivimos, nos devuelve la mirada de Dios sobre las cosas, nos introduce en la voluntad del Padre. Por eso es vital para la vida de fe el contemplar la realidad desde su lectura y oración. La Palabra nos ayuda a discernir, nos permite conocer y adentrarnos en los misterios de Dios, siempre infinitamente Otro, cercano y compañero, pero también por descubrir, pura sorpresa y gratuidad.
El texto nos propone instalar nuestra existencia a su lado, abrigarnos a su amparo, permanecer en su presencia: «saborear» su compañía.

Para rumiar el texto y rezar la vida
La sabiduría del catequista
Dedícale un tiempo a la evaluación y discernimiento de tu tarea. A la luz del texto te invitamos a revisar tu espiritualidad de catequista:
-       ¿Qué presencia tiene la Palabra de Dios en tu vida?
-       ¿Haces tuyos sus caminos? ¿Cómo mejorar?
-       ¿Contemplas la vida a través de sus ventanas...? ¿Te ayuda la lectura de la Palabra a conocer la voluntad de Dios en los tiempos que vivimos? ¿Te guía para interpretar la realidad que vivimos desde la mirada de Dios?
-       ¿Dónde tienes instalada la carpa de tu existencia? ¿Dónde buscas amparo y protección en los momentos difíciles?
-       Como catequista, ¿qué pasos puedes ir dando para dedicar más tiempo a la Palabra de Dios?
-       Aprende a rumiar los textos y rezar la vida con la Palabra. Relee versículo por versículo la cita bíblica sugerida y aplícala a tu propia vida. ¿Qué aprendes? ¿Qué puedes comentarle a Dios? ¿A qué te puedes comprometer para crecer en la sabiduría que nace de la Biblia?
Escribe un propósito concreto en el que expreses un compromiso de crecimiento con relación a la Palabra de Dios en tu vida.

SER CATEQUISTAS SABIOS!!!SER CATEQUISTAS SABIOS!!!

EL CATEQUISTA, SERVIDOR DE LA PALABRA (VII TEMA)

EL CATEQUISTA, SERVIDOR DE LA PALABRA
 (VII TEMA)

SALUD Y BENDICIONES MIS HERMANOS CATEQUISTAS, QUE ALEGRÍA NOS DA EL SEÑOR AL PERMITIRNOS COMPARTIR Y ENRIQUECERNOS DE SU PALABRA. MI FAMILIA, SI LEEMOS, REFLEXIONAMOS, PREPARAMOS Y COLOCAMOS EN PRÁCTICA, SEREMOS MEJORES CRISTIANOS Y, SER MEJOR CRISTIANO, ES SER UN BUEN CATEQUISTA, FIEL SEGUIDOR DE CRISTO Y COLABORADORES EN LA CONSTRUCCIÓN DEL REINO DE DIOS. BENDICIONES PARA TODOS. PBRO. JUAN CARLOS GÓMEZ YANEZ.

LES RECUERDO QUE LA REUNIÓN NO ES EL 22 DE OCTUBRE, ES EL 05 DE NOVIEMBRE, 8:00AM PARROQUIA SANTÍSIMO SALVADOR, DISCÚLPENOS EL ERROR. MUCHAS GRACIAS.

El catequista, servidor de la Palabra
Quiero compartir con ustedes una pequeña reflexión surgida en un encuentro con catequistas. Este encuentro era la segunda etapa de un proceso de formación de dos años que estábamos realizando con los catequistas, rurales y urbanos de una sufrida región de nuestro país. Los catequistas rurales son personas muy sencillas y llenas de Dios, pastores, campesinos, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos... en sus  desoladas tierras son los arroyos que llevan el agua viva de la Palabra a sus comunidades.

La Biblia nos habla de las personas que anuncian la Palabra
«Yo, por mi parte, era como un canal salido de un río, como un arroyo que se pierde en un jardín del Paraíso. Yo pensé: voy a regar mi huerta, voy a regar mis flores. Pero mi canal se convirtió en río, y el río en mar. Entonces dije: Haré brillar como la aurora la instrucción, llevaré a lo lejos su luz. Derramaré la instrucción como una profecía y la dejaré a las generaciones venideras. Comprueben ahora que no he trabajado para mí solo, sino para todos los que buscan la sabiduría.» Eclo. (Sir.) 24, 30-34

La vida del catequista a la luz del texto bíblico
Como catequistas somos servidores de la Palabra. Pequeños canales, sencillos y humildes, que surcan la vida de nuestra comunidad... Cuando tomamos concienciade nuestra vocación y decidimos emplear nuestro tiempo, nuestras capacidades y nuestros dones al servicio de nuestra gente, descubrimos, con alegría y sorpresa, que el Dios generoso multiplica nuestros esfuerzos. Si nos entregamos con confianza a Dios, sabiendo que somos simples canalitos para que su Palabra llegue con su frescura y novedad a los demás, El se encarga de hacer de nosotros arroyos y ríos.
El texto nos habla de la experiencia de un hombre sabio, que ha descubierto la obra de Dios en su propia vida y decide comprometerse en el anuncio de su Palabra. Como catequistas somos llamados a transmitir las enseñanzas de Jesús y promover el encuentro de los demás con el Dios verdadero, que cambia la vida y nos descubreel sentido profundo de la existencia.
¡Qué alegría poder decir como el sabio del texto, he trabajado para los demás, paraque los otros conozcan la sabiduría, es decir la Palabra del Dios de la Vida!

Para rumiar el texto y rezar la vida
El catequista, servidor de la Palabra en su comunidad
-       ¿Somos canales por donde circula el agua viva de la Palabra de Dios?
-       ¿Qué actitudes de nuestra vida «secan» nuestro reserva de agua viva?
-       La Palabra es la Fuente donde nace nuestro canal, ¿está presente en nuestra vida de todos los días? ¿Acudimos a ella? ¿Nos nutrimos con su lectura y oramos con ella? ¿Estudiamos la Palabra para poder transmitirla mejor?
-       Compara las palabras del texto con tu vida, ¿eres un verdadero arroyo para tu comunidad? Los demás ¿se encuentran con el Dios de la Vida a través de tu testimonio y enseñanzas?
-       ¿Qué puedes y debes cambiar de tu manera de ser para ser un arroyo más transparente, más caudaloso, más fecundo?
-       Ofrécele tus reflexiones a Dios a través de una oración escrita por tus propias manos.

Servidores de la PalabraServidores de la Palabra

EL CATEQUISTA, ARTESANO DEL ENCUENTRO (VI TEMA)

SALUD Y BENDICIONES MIS HERMANOS CATEQUISTAS, ASÍ COMO JESÚS NUESTRO MAESTRO HA SIDO EL ARTESANO DE NUESTRA SALVACIÓN Y REDENCIÓN, QUIEN NOS HA LLEVADO DE LA MANO AL PADRE SACÁNDONOS DEL PECADO Y DÁNDONOS UNA NUEVA VIDA, UNA OPORTUNIDAD DE ALCANZAR EL REINO DE DIOS, LA CASA PATERNA, EL BANQUETE CELESTIAL, ASÍ TAMBIÉN NOSOTROS DEBEMOS SER LOS ARTESANOS COMUNICADORES DE ESTE MISMO MENSAJE Y OBRA DE SALVACIÓN EN LA VIDA DE TODOS AQUELLOS QUE SIENTEN LA NECESIDAD DE DIOS EN SUS VIDAS. LES INVITO A COMPARTIR ESTE TEMA TOMANDO CONCIENCIA DE QUE CADA ENCUENTRO DE CATEQUESIS ES LA OPORTUNIDAD Y EL MOMENTO DE SALVACIÓN MÁS GRANDE DONDE TÚ Y YO PODEMOS ENLAZAR A NUESTROS FORMANDOS EN UNA VIDA CONFIGURADA A JESÚS COMO MODELO Y TESTIMONIO.

UNA VEZ MÁS LES SUGIERO COMENTAR, ETIQUETAR Y COMPARTIR ESTE TEMA ENTRE CATEQUISTAS PARA NUESTRO CRECIMIENTO HUMANO-ESPRITUAL. BENDICIONES PARA TODOS EN ESA OBRA TAN MARAVILLOSA QUE REALIZAMOS DÍA A DÍA… PBRO. JUAN CARLOS GÓMEZ YANEZ.

APROVECHO PARA RECORDARLES QUE LA IV REUNIÓN DE COORDINADORES DE CATEQUESIS, NO ES EL 22 DE OCTUBRE, ES EL 05 DE NOVIEMBRE, 8:00AM PARROQUIA SANTÍSIMO SALVADOR, DISCÚLPENOS EL ERROR. MUCHAS GRACIAS.

La catequesis es espacio eclesial para el descubrimiento del Dios de la Vida y el nacimiento de la experiencia de fe y comunidad. A través de un itinerario permanente (que no atañe solamente a los años de la infancia) busca desarrollar un proceso que conduzca a las personas a:
  • conocer a Dios, amarlo y buscar su voluntad,
  • fortalecer la fe en Dios, conocer las enseñanzas de su mensaje,
  • integrarse a una comunidad de fe para vivir lo que Dios propone,
  • sumarse a la tarea de anunciar la Buena Noticia de Jesús y construir su Reino de vida.
Este proceso es un camino que se inicia en la familia, núcleo privilegiado para la transmisión de la fe, y continúa con las distintas opciones que ofrece la comunidad eclesial, conforme a la edad de las personas y a su iniciación en la fe.
Todos esos espacios que la catequesis ofrece están atravesados por una experiencia que los unifica y da sentido: el encuentro con Dios vivo y el encuentro con los hermanos. La catequesis puede ser el lugar que enseñe y capacite a las personas para el encuentro con Dios y los demás.
Si consideramos esto como el eje que vértebra toda acción catequística de la comunidad, el responsable de animar esta tarea es el catequista que puede descubrir una misión profundamente enraizada en su vocación: ser artesano del encuentro.




Ser artesano
Todos conocemos, seguramente, algún artesano, ya sea por contacto directo o por referencia. A partir de esa/s personas que conocemos, reflexionemos algunas de sus características propias:
  • Ama profundamente lo que hace (le da sentido a su vida).
  • Aplica un saber nacido y acrecentado en la experiencia.
  • Busca nuevas maneras de hacer sus cosas (se renueva).
  • Es paciente, con sí mismo y con su obra.
  • Lo que sabe lo aplica (hace con las manos).
¿Puedes agregar otras características que hayas reconocido en artesanos?

Artesano del encuentro

Apliquemos estas características a la tarea catequística para descubrir nuevas luces que iluminen nuestro caminar:
Ser artesano del encuentro, de Dios con los demás y de los demás entre sí, requiere catequistas que:
  • Amen profundamente a Dios y encuentren en la catequesis el llamado de Dios para sus vidas. Nadie puede dar lo que no tiene. Para enseñar y transmitir las cosas de Dios hay que llevarlo muy adentro en el corazón.
  • Para ayudar a otros a encontrar a Dios hay que partir de la propia experiencia de haber encontrado a Dios en la propia vida. La transmisión de la fe nace del testimonio vivo (recordemos los relatos de la iglesia naciente, en el libro de los Hechos de los Apóstoles).
  • El artesano es un innato investigador, busca, desarrolla, experimenta... El catequista que quiera provocar el encuentro debe vivir en permanente búsqueda, desinstalarse y estar abierto a lo nuevo. La capacitación y formación es una herramienta privilegiada para crecer y aprender, para enseñar y transmitir mejor.
  • Dios enseña que nos espera siempre, y que, pacientemente, sale a nuestro encuentro con la alegría de la primera vez (Parábola del Padre Misericordioso). Sencillamente, si Dios es paciente... nosotros también...
  • El artesano no es un intelectual teórico. Sabe, posee un saber intelectual, pero no se queda en palabras, su obra es la obra de sus manos. De la misma manera el catequista muestra con sus obras su capacidad de generar encuentro.

Para pensar y meditar
  • Piensa en la catequesis como en una artesanía del encuentro con Dios: ¿qué actitudes de un catequista favorecen su trabajo?
  • El mismo Dios es un artesano de tu vida, relee el hermoso pasaje de Jeremías (18, 1-4) y aplícalo a tu vida. ¿Qué características tiene el modelado de tu vida que va proponiéndote Dios?
  • Piensa en dos actitudes que puedas comprometerte a vivir en tu misión de catequista para generar encuentro con Dios y con los demás.

Artesano TÚ, Aprendiz yo.Artesano TÚ, Aprendiz yo.

PERSEVERAR EN LA ORACIÓN (V TEMA)

SALUD Y BENDICIONES MIS HERMANOS CATEQUISTAS. CONTINUAMOS CON ESTA SERIE DE TEMAS, PROGRESIVOS, DE FORMACIÓN Y GUÍA CATEQUÉTICA-ESPIRITUAL DE UN MATERIAL QUE TENGO Y QUE DESEO COMPARTIR CON USTEDES. LES INVITO A SEGUIR COMPARTIENDO ESTE MATERIAL CON TODOS LOS CATEQUISTAS DE SUS PARROQUIAS. VAMOS A REPRODUCIRLO, MULTIPLICARLO, COMUNICARLOS Y EXTENDERLO POR TODOS LOS RINCONES DE NUESTRA DIÓCESIS. ESA ES NUESTRA MISIÓN: QUE EL REINO DE DIOS LLEGUE A TODOS. UNA VEZ MÁS, LES INVITO A COMENTAR, ETIQUETAR A OTROS Y PUBLICAR ESTAS NOTAS EN SUS MUROS Y EN EL DE SUS AMIGOS. QUE DIOS LES BENDIGA, Y RECUERDEN QUE CUANDO SE AMA, SE HACE HASTA LO IMPOSIBLE Y MUCHO MÁS. ESTO ES LO QUE NUESTRO SEÑOR JESÚS HIZO POR NOSOTROS. PBRO. JUAN CARLOS GÓMEZ YANEZ.

LES RECUERDO QUE LA REUNIÓN NO ES EL 22 DE OCTUBRE, ES EL 05 DE NOVIEMBRE, 8:00AM PARROQUIA SANTÍSIMO SALVADOR, DISCÚLPENOS EL ERROR. MUCHAS GRACIAS.

PERSEVERAR EN LA ORACIÓN
«Todos ellos perseveraban juntos en la oración en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.»
Hech. 1, 14

El libro de los Hechos de los Apóstoles nos señala en varias oportunidades esta actitud de los primeros discípulos de reunirse y orar juntos para escuchar la voluntad de Dios. Los apóstoles habían aprendido de Jesús su manera de orar al Padre. Realmente les había llamado la atención esta disposición de Jesús, expresada en la búsqueda de momentos y lugares para orar, tan diferente a las prácticas de oración del pueblo judío, caracterizadas por lo ritual, la repetición, los horarios fijos.
Jesús les había enseñado a orar en la vida y a orar la vida... para encontrar la voluntad de Dios y la fuerza para ponerla en práctica. Por eso, el primer testimonio que encontramos de la comunidad primitiva es su disposición a orar...
Perseveraban...
La oración no es para un rato, o para hacer de vez en cuando. Es una práctica de vida, un estilo de comunicación con Dios que hay que ejercitar. La oración requiere esfuerzo, dedicación, interés, ganas, constancia...
...juntos...
La oración de los discípulos es compartida, en común, en comunidad. Al Padre nos dirigimos como comunidad. Buscamos su voluntad unidos. Porque así nos damos fuerzas, aliento mutuo y además aprendemos de los demás. Porque Dios, muchas veces, habla a través de los que tenemos al lado.
... en compañía de María...
La madre es mediadora ante el Señor. Ella intercede para llevar nuestra oración. María es maestra de oración. La Biblia nos repite, en los evangelios, que María guardaba la Palabra de Dios y la meditaba en su corazón. Siguiendo su ejemplo podremos descubrir al Dios vivo y verdadero que conoció María. El Dios del Magnificat, el Dios que libera, que hace justicia y hace maravillas en aquellos que siguen sus pasos.
Propuesta para  una reunión de catequistas

1.      Leemos en común Hech. 1,14
En parejas trabajamos:
  • ¿Cómo es tu oración personal?
  • ¿Le dedicas tiempo por día, por semana a la oración?
  • ¿Cómo rezas? (contarle al otro cómo es nuestra manera cotidiana de rezar)
2.      Nos reunimos de a dos parejas:
  • ¿Qué fue lo que más te impactó de lo charlado en el paso anterior?
  • ¿Aprendiste algo del otro? ¿Qué?
  • ¿Como catequistas, como es nuestra oración en común? ¿Rezamos? ¿Cuándo? ¿Cómo?
  • ¿Qué nos enseña María con respecto a la oración?
  • Ponerse de acuerdo en tres propuestas para mejorar la oración en común del grupo de catequistas. Escribirlas.
3.      Nos reunimos en el grupo grande:
  • Se ponen en común las propuestas y se eligen dos para intentar vivir en lo que resta del año. 
  • Se acuerda reunirse nuevamente a fin de año para evaluar si se han cumplido las propuestas y si han servido para mejorar la oración personal.
  • Concluir el encuentro con una oración espontánea. 
  • Como signo visible, cada participante toma la Palabra de Dios y la aprieta contra su corazón, dice su oración y pasa la Biblia al compañero del costado, para que repita el gesto, haga su oración... y así recorrer una ronda de oración en común. 
  • Terminar con un canto a María.

Perseveremos en la oraciónPerseveremos en la oración

LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO EN LA VIDA DEL CATEQUISTA (TEMA IV)

SALUD Y BENDICIONES PARA TODOS MIS HERMANOS CATEQUISTAS... RENUEVO CADA DÍA EL COMPROMISO DE ASISTIRLES, ORAR Y CELEBRAR LA EUCARISTÍA POR USTEDES... Y BUSCAR JUNTOS EL CAMINO DE DIOS. ME SIENTO MUY ALEGRE POR EL ENCUENTRO DIOCESANO DE CATEQUISTAS QUE SE REALIZÓ EL PASADO 17 DE SEPTIEMBRE, QUE HERMOSO COMPARTIR, FORTALECERNOS, EVALUARNOS Y LLENARNOS DE DIOS. ESPERO QUE ESTE TEMA, UNO DE MUCHOS QUE HE IDO TOMANDO Y REFLEXIONANDO DE UN MATERIAL QUE TENGO DEL SEMINARIO ARQUIDIOCESANO DE BOGOTÁ, NOS SIRVA PARA IR MIDIENDO LOS FRUTOS QUE DESDE YA, DEBEMOS IR DANDO EN LA CATEQUESIS DE NUESTRA PARROQUIA. MUCHO ÁNIMO, RECUERDEN QUE ESTO SE ESTÁ PONIENDO BUENO. Y NO SE OLVIDEN DE COMENTAR, ETIQUETAR Y EXPANDIR ESTE MENSAJE A TODOS. DIOS LES BENDIGA.
PBRO. JUAN CARLOS GÓMEZ YANEZ.
LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO EN LA VIDA DEL CATEQUISTA
«El fruto del Espíritu es caridad, alegría, paz, comprensión de los demás, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí mismo.»
Gálatas 5, 22
El tiempo de Pentecostés es un excelente momento para revisar nuestra vocación y práctica de catequistas.
Ser catequista es ANUNCIAR la Palabra de Jesús, dar TESTIMONIO del Evangelio, yENSEÑAR a los demás con nuestra palabra y nuestra vida.
El origen de la palabra catequista es «hacer resonar». Siempre que pregunto en los talleres de espiritualidad del catequista, con qué imagen asociamos este significado tan motivador des ser catequista, me responden «con una campana». En nuestros días se escuchan pocas campanas, pero si andamos en este mundo podremos recordar campanas que escuchamos sonar.
Yo me acuerdo mucho de dos:
  • La campana del colegio... Señalaba el comienzo (¡alegría!) del recreo, y también su finalización (no tanta alegría...)
  • La campana de la parroquia... Marcaba las horas del día y sonaba con fuerza antes de cada misa dominical llamando a la comunidad.
La campana era una señal, con su tañido nos hablaba de otra realidad más importante y trascendente que su sonido mismo. En nuestro amado seminario Santo Tomás de Aquino en Palmira, nuestros formadores nos decían: "la campana es la voz de Dios que nos invita con alegría, fortaleza y decisión a seguirle y servirle en cada actividad del horario del día".

Ser catequista tiene mucho que ver con ser campana. Nuestro sonido (nuestra vida, nuestra palabra) debe ser capaz de evocar algo más importante que nos trasciende: la Palabra de Dios, el encuentro con Jesús.

El sonido de la campana es signo... y también lo es nuestra misión de catequista. Signos de la vida nueva a la que Dios nos invita, signo de la compañía de Dios que camina a nuestro lado-signo de la comunidad que nace en torno a la palabra, a la oración, a la enseñanza, a los sacramentos, al compartir.

El catequista vive animado por el Espíritu de Jesús, pide su guía y su aliento para er fiel a su misión y poder anunciar el Evangelio.
  • ¿Cómo está «sonando» nuestra campana en estos tiempos? 
  • ¿Estamos dando los frutos que el Espíritu espera de nosotros?
Para trabajar en grupos
Los frutos del Espíritu en la vida del catequista
Leemos el texto de Gálatas 5, 22
Recortamos siete campanas de cartulina y le ponemos a cada una el nombre de uno de los frutos del Espíritu (conviene que las campanas sean grandes).
Nos dividimos en parejas (y si somos pocos cada uno trabaja con una campana). A cada pareja se le da una campana y la siguiente guía:
  • ¿Qué significa ser campana de caridad, alegría, paz... (cada uno completa según su campana) en la vida de un catequista?
  • Nombrar tres actitudes que como catequista ayudan a que suene esa campana.
  • Nombrar tres actitudes que como catequista no ayudan a que la campana suene, actitudes que ahogan ese fruto, que no lo muestran, que no lo transmiten.
  • Escribir una pequeña oración que comience con la frase: «Espíritu de Jesús ayúdanos a ser campana de...»
Las actitudes y la oración se escriben dentro de la campana de cartulina.

Se pone en común lo trabajado en los grupos (o individualmente si son pocos).

En ronda realizamos una oración compartida. Si es posible tener una campana de verdad, a medida que cada catequista va haciendo su oración personal en voz alta, al terminar hace sonar la campana y se la pasa al de al lado.

Entre todos escribir una nueva campana con un compromiso común a intentar vivir como catequistas. Colgar esa campana en un lugar visible dentro de la parroquia.

Terminar con un canto al Espíritu Santo.

LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTOLOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO

DIOS NOS LLAMA A SER CATEQUISTAS...!!! (TEMA III)

Tema 3
QUE LA FUERZA DEL ESPÍRITU SANTO ENCIENDA SIEMPRE EL AMOR DE MIS  HERMANOS CATEQUISTAS POR TODO AQUÉL QUE TENGA SED DE DIOS... EL ARTÍCULO QUE LES DEJO SE TITULA DIOS NOS LLAMA A SER CATEQUISTAS... REFLEXIONEMOS SOBRE NUESTRO LLAMADO, RENOVÉMOSLO FIELMENTE Y ACEPTEMOS EL COMPROMISO DE SALIR ADELANTE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR"!!! POR FAVOR, NO OLVIDEMOS COMENTAR Y COMPARTIR ESTE MATERIAL... PBRO. JUAN CARLOS GÓMEZ... DIOS LES BENDIGA!!!

Antes de iniciar la reflexión de este artículo
Intenta recordar la manera en que Dios te llamó a ser catequista ¿Cuándo fue? ¿Cómo? ¿De qué se valió Dios para irrumpir en tu vida y llamarte?
¿Te acuerdas de personas que supieron transmitirte la Palabra de Dios en tu vida? ¿Quiénes te enseñaron las cosas de Dios, aún sin tener un título de catequista, pero viviendo la misión de un catequista? Busca en la Palabra de Dios los siguientes textos. Observa en ellos cómo llama Dios y cómo responden las personas.
  • Abraham         -    Gén. 12, 1-5
  • Moisés            -    Ex. 3, 1-4, 17
  • María               -    Lc. 1, 26-38
  • Discípulos       -    Mc. 1, 16-20
¿Encuentras elementos en común con tu vida? ¿Descubres nuevas maneras de llamado que pueden ayudarte a pensar si Dios te sigue llamando hoy?
Cuando compartimos nuestras experiencias de vida como catequistas, cuando somos capaces de revisar nuestra vocación y descubrir la forma en que Dios nos ha llamado a cada uno... y meditamos nuestra vida a la luz de la Palabra siempre viva de la Biblia, aprendemos como:
Dios utiliza distintos medios para llamarnos:
  • nos llama a través de personas
  • nos llama a través de situaciones de la vida
  • nos llama a través de señales o signos
Sentir el llamado de Dios, darse cuenta que Dios llama
  • Dios pasa por la vida de todos los días, hay que estar atento para escucharlo.
  • Tener la capacidad de descubrir la presencia de Dios.
  • Lo cotidiano, la vida de siempre, ése es el lugar que Dios elige para revelarse, para correr el velo y descubrirnos que está pasando por ahí.
La vocación es un proceso (tiene etapas, tiene momentos, se va viviendo)
  • El llamado de Dios es progresivo, nuestra vida es una historia de sucesivos llamados.
  • Hay que aprender a mirar la vida con otros ojos para encontrar las huellas de Dios en nuestro caminar.
  • La vocación es camino, más que puerta de entrada, y se hace camino al andar...
  • Todos recibimos dones para que podamos vivir nuestra vocación
  • Dios no nos deja solos, su garantía es que Él está junto a nosotros.
  • Todos hemos recibido mucho, hay que descubrir que recibió cada uno, para ponerlo al servicio de los demás (parábola de los talentos).
  • Dios nos llama constantemente, también nos va mostrando nuevos dones que no sabíamos que teníamos.
A veces nos cuesta vivir la vocación (dudas, miedos, incertidumbres)
  • El llamado de Dios siempre es un desafío, un cuestionamiento, un compromiso…
  • Decir sí al Señor compromete la vida.
  • Las dudas, miedos e incertidumbres son parte del camino, nos ayudan a seguir buscando, nos recuerdan que nunca podremos encontrarlo todo, nos descubren nuestra esencia vital de peregrinos...
Leer la Biblia, la Palabra de Dios, nos ayuda a descubrir nuestra vocación
  • Cuando leemos la Palabra encontramos ejemplos de personas que vivieron llamados parecidos a los nuestros.
  • Sus vidas nos muestran que es posible responder al Señor e iniciar un camino de compromiso
  • Sus experiencias también nos hablan de un lento descubrir que quiere Dios de nosotros y un camino de respuesta que pasa por la vida y no por decir, de palabra, «Señor, Señor...» (la respuesta se da con la vida).
Nuestra respuesta al llamado de Dios es servir y ayudar con disposición y alegría
  • Dios llama para dar una misión, un compromiso, una tarea en bien de los demás.
  • La respuesta es estar disponible a la misión que El nos vaya mostrando.
  • La alegría en el servicio es signo de que nuestra entrega es sincera y fecunda.
Transmitir el mensaje de Dios y el amor de El
Dios nos llama para ser instrumentos de su mensaje y para colaborar con Él en la construcción de su Reino para mostrar con nuestro testimonio (porque a las palabras... se las lleva el viento) que nos ama y quiere que vivamos su amor construyendo la fraternidad real (porque nadie ama a Dios a quien no ve sino ama a su hermano al que ve).

Para trabajar en grupos
Dios nos llama a ser catequistas
Para reflexionar con la Palabra y la vida
  • Trabajar en pequeños grupos con las preguntas y textos que aparecen al principio del artículo.
  • Si se pueden formar cuatro grupos, repartir un texto para cada uno.
  • Comentar con el grupo qué conocemos del personaje bíblico del texto.
  • Hacer una lista de características de cómo Dios llama y cómo es la respuesta de cada persona ante ese llamado.
No olvidemos las letras pequeñas del contrato... "hasta la vida eterna". Claro que sí se puede hermanos catequistas... pero para eso, hay que tener FE, y renovarla día a día con el PAN de la Palabra y el PAN de la Eucaristía... Dios les bendiga....!

Dios nos llama a ser Catequistas, confía en ELDios nos llama a ser Catequistas, confía en EL